ESCORRENTÍA INVISIBLE (2025)
El agua es, al mismo tiempo, elemento y metáfora. Es el agente químico que fija la imagen en la cianotipia, pero también es fuente de disfrute, de memoria veraniega y de reivindicación de lo natural.
La palabra escorrentía nombra al agua que fluye por la superficie tras la lluvia o el deshielo, el agua que resbala y se escurre, dejando apenas un rastro de su paso. Escorrentía invisible alude a ese gesto efímero: las gotas que brillan un instante sobre la piel o la materia y desaparecen, transformadas en memoria azul.
Cada imagen está revelada manualmente en cianotipia sobre papel de algodón, reforzando la conexión entre lo matérico, lo natural y lo poético.
La serie se compone de las siguientes obras:
·Destello · Rastro · Reserva · Promesa ·

PARA CARMEN (2025)
«Para Carmen» propone visibilizar una botánica emocional a través de una serie de cianotipias realizadas con esquejes reales de plantas cuidadas por mujeres de Épila, acompañadas de retratos analógicos y relatos breves recogidos en conversación con sus cuidadoras en el proyecto “Aquí plantada”
Geranios, plantas del dinero, cintas: una flora no oficial que forma parte del paisaje y de la identidad afectiva del pueblo, revelada en azul para quedar, aunque sea un momento, colgada del aire. «Aquí plantada» es, en última instancia, un homenaje a los cuidados cotidianos y al papel histórico, y a menudo invisible, de las mujeres en el sostenimiento de la vida rural.


CUIDADAS (2025)
Este proyecto nace desde un vínculo íntimo entre imagen, memoria y cuidado, y encuentra una de sus primeras materializaciones en Cuidadas, una propuesta centrada en una mujer, una planta y una historia de sostenimiento cotidiano.
Antes de abrir el proyecto a otras participantes y otros festivales, antes de llevarlo al espacio público, quise volver a mi origen, a Muel, el pueblo donde crecí, y situar en el centro a Carmen Aliaga, mi abuela. Su figura condensa la raíz afectiva y conceptual de este trabajo: no solo por las plantas que ha cuidado durante años, sino también por las telas, los patrones y los gestos domésticos a través de los cuales sostuvo la vida familiar. Su casa, su balcón y sus manos fueron el punto de partida de este homenaje. Revelar su retrato en azul y colgarlo sobre una sábana bordada fue, más que un gesto artístico, una forma de agradecimiento y de reconocimiento hacia esos cuidados invisibles que rara vez ocupan el centro de la imagen.
Esta propuesta obtuvo el tercer premio en los Premios CREAR 2025 al talento joven aragonés, consolidando una línea de trabajo que pone en valor la memoria material, los cuidados y las genealogías femeninas desde la fotografía y la instalación.
A LA FRESCA (2026)
A la fresca parte de la costumbre de sacar las sillas a la calle cuando cae la tarde y baja el calor. Las dos sillas vacías evocan el encuentro, la conversación y una forma de habitar colectivamente el espacio público. Su ausencia de figuras humanas deja la escena suspendida entre la espera y la memoria, convirtiendo un gesto cotidiano en símbolo de cercanía y vida compartida. El resto de la serie, representan símbolos que se contemplan desde ese primer plano “a la fresca” y en este caso, miran hacia el cielo para encontrar “Estela” y “Luna” las dos obras que componen la serie.
La obra está realizada mediante cianotipia, un procedimiento fotográfico artesanal basado en la exposición a la luz ultravioleta. La composición vertical enfrenta las siluetas blancas de las sillas con la profundidad característica del azul de Prusia, utilizando el espacio vacío como parte esencial de la imagen. El revelado y lavado manual introducen ligeras variaciones tonales que aportan singularidad a cada impresión.
